Inmunonutrición

La visión de la Inmunonutrición nos demuestra cómo hay muchos alimentos y compuestos que afectan y alteran al sistema inmunológico logrando evidenciar como la raíz de muchas enfermedades se encuentran en la alteración del sistema inmune.

Las virtudes y los beneficios que la medicina alopática nos ofrece no deben hacernos cerrar los ojos ante sus carencias. La falta de tiempo en la consulta con los pacientes, la pérdida de la visión global del paciente en favor de un modelo fragmentado en el que las relaciones entre sistemas corporales quedan olvidadas, los efectos secundarios de las medicaciones y en algunos casos, incluso la ausencia de resultados, han empujado a la ciencia médica a volver a sus raíces de cuando fué fundada por Hipócrates, el primer médico europeo que separó la ciencia médica de la filosofía natural de aquel entonces y nos decía que Cualquiera que sea el padre de una enfermedad, la madre es siempre una mala dieta. 

Cada día son más los estudios que demuestran que los déficits de nutrientes pueden estar en la base de las alteraciones orgánicas que son origen de diferentes patologías.  Por ello, el abordaje de cualquier patología requiere de un abordaje multifactorial. Tomando como base la alimentación y sus efectos sobre la salud y llegando hasta la necesaria actividad física, debemos comprender la integridad sistémica desde la cual trabaja nuestro organismo.

Una buena alimentación, sumada al aporte correcto de micro y macronutrientes desde la visión de la farmaconutrición, supone la mejor manera de prevención.

Así mismo, una vez que la sintomatología ha tomado forma, tenemos a nuestra disposición multitud de compuestos naturales científicamente evidenciados que nos ofrecen la posibilidad de conseguir la curación cuando son usados de manera adecuada y precisa. De este modo, el uso de la alimentación, el ejercicio físico y los suplementos, se convierten en las herramientas necesarias para dar un salto cualitativo como terapeutas y crear un modelo terapéutico más completo.