Muchos alimentos cultivados naturalmente contienen magnesio, pero su consumo ha disminuido significativamente en las últimas décadas debido a cambios en los hábitos alimenticios; Además, la eliminación de magnesio durante el procesamiento de alimentos también contribuye a la reducción de la absorción de magnesio. Los alimentos ricos en magnesio, que tampoco interfieren en la microbiota o en el sistema inmunológico intestinal incluyen almendras, plátanos,  brócoli, anacardos, vegetales verdes (acelga, espinacas), nueces entre otros.

La funciones celulares del magnesio incluyen:

  • Mantenimiento de gradientes iónicos.
  • Fosforilación oxidativa mitocondrial.
  •  Síntesis de ADN / ARN.
  • Señalización celular.  

Como el magnesio desempeña un papel importante en una amplia gama de funciones celulares no es inesperado encontrar que la deficiencia de magnesio da lugar a diversas enfermedades sistémicas.

El análisis de una cohorte de 286,668 individuos sanos y 10,192 pacientes con diabetes tipo II reveló que se encontró una asociación inversa entre la ingesta de magnesio y la incidencia de diabetes tipo II; a partir de los resultados de este metanálisis, los autores recomendaron que un mayor consumo de alimentos ricos en magnesio puede reducir el riesgo de diabetes tipo II. Se observaron observaciones similares en la Encuesta de medidas de salud de Canadá (ciclo 3, 2012-2013); La diabetes tipo I y tipo II se asociaron con un nivel sérico de magnesio más bajo (0.04 a 0.07 mmol / L) en comparación con las personas sin diabetes. Además, el índice de masa corporal, la hemoglobina glucosilada, la concentración de glucosa e insulina en suero y la evaluación del modelo homeostático de resistencia a la insulina se asociaron negativamente con el nivel de magnesio en suero.

Es importante tener en cuenta que además de aumentar la ingesta de magnesio en la dieta, en ciertas condiciones de la enfermedad, puede ser necesario un suplemento de magnesio exógeno, ya sea por vía oral o tópica utilizando aceite de magnesio. Se encuentran disponibles varias formas de suplementos de magnesio, que incluyen citrato de magnesio, glicinato de magnesio, treonato de magnesio y malato de magnesio. Diferentes preparaciones de magnesio tienen diferente capacidad de absorción intestinal. Los estudios han afirmado que los suplementos de magnesio orgánico (asparato, citrato, lactato, cloruro) han demostrado ser más biodisponibles que aquellos con magnesio inorgánico (óxido, sulfato).

Un efecto secundario desagradable común de la suplementación oral de magnesio es la diarrea. Al aplicar aceite de magnesio sobre la piel, se podrían minimizar los efectos secundarios no deseados de las preparaciones orales de magnesio. Estudios recientes han afirmado que el magnesio transdérmico se absorbe a través de las glándulas sudoríparas.

Referencias:

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