El feto es un verdadero antígeno para el sistema inmunológico de la mujer, la progesterona  protege al feto del sistema inmunológico de la madre.  Existe un aumento de los receptores de progesterona en los linfocitos de las mujeres embarazadas,  y con esto aumenta la sensibilidad del sistema inmunológico a dicha hormona.La progesterona va a actuar a través de un factor bloqueador del embarazo llamado PIBF que es el factor bloqueador del embarazo inducido por la progesterona. Esta molécula disminuye la activación de la fosfolipasa A2, una enzima ubicada en las membranas plasmáticas, que produce la cascada de liberación de ácido araquidónico y genera prostaglandinas proinflamatorias.

Se ha visto entonces que la embarazada tiene una disminución general de su inmunidad celular con una disminución de la relación TH1/ TH2 gracias a la acción de este factor a través del cual está actuando la progesterona. Por otro lado, los estrógenos tienen una acción completamente estimulante en las células del sistema inmunológico. Los neutrófilos son estimulados por los estrógenos en la fase ovulatoria . Aumentan la expresión de la óxido nítrico sintetasa neuronal. Este aumento del óxido nítrico justifica el aumento de temperatura por vasodilatación en el pico ovulatorio.

También los estrógenos producen en ese momento del pico, una disminución de los linfocitos. con aumento de neutrófilos, es decir  una corrida de la fórmula leucocitaria. En la fase lútea con predominio de la progesterona, también hay un aumento del 65% de los polimorfonucleares. Evidentemente las hormonas sexuales femeninas tienen una acción directa comprobada sobre el sistema inmunológico.

El hombre con mayor cantidad de testosterona  padece muchas menos enfermedades autoinmunes y por esta razón se considera que la testosterona pudiera estar ejerciendo un efecto inhibitorio sobre la acción de las células inmunológicas, de hecho, en estados normales las mujeres también tienen mayor expresión de inmunoglobulinas en relación a los hombres.

Se ha visto en trabajos de investigación que, en ratas que se les ha quitado los testículos, ha aumentado la estadística de tiroiditis de Hashimoto y que luego al recomponer las dosis de testosterona fisiológica, ha disminuido los niveles de Tiroiditis de Hashimoto, es decir que el efecto de la testosterona sobre la inmunidad podría estar demostrado.

Todavía en esta área hay muchísimas cosas por verse. Es muy importante que lo tengamos en cuenta, dado el boom en el mundo de implantes de pellets de testosterona, sin tener en cuenta la interrelación que juega esta con el sistema inmunológico. 

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Fuentes:

1. J Exp Biol. 2018 23 de agosto; 221 (Pt 16). pii: jeb177683. doi: 10.1242 / jeb.177683. Intercambios entre la inmunidad y la testosterona en las ardillas de tierra africanas masculinas.

 

2. Medico electronico 2018 25 de marzo; 10 (3): 6500-6505. Doi: 10.19082 / 6500. eCollection 2018 mar. Asociación de testosterona sérica y sulfato de dehidroepiandrosterona con artritis reumatoide: un estudio de casos y controles.

 

3. Frente Immunol. 2018 17 de abril; 9: 794. doi: 10.3389 / fimmu.2018.00794. eCollection 2018. Inmunosupresión Inducida Por Andrógenos.