Aunque se conoce desde hace más de seis  décadas que el zinc es esencial para el crecimiento de microorganismos, plantas y animales, hasta 1961 se creía que la deficiencia de zinc en los seres humanos nunca podría ocurrir.  Hoy en día  está claro que la deficiencia nutricional de zinc es ampliamente prevalente y sus morbilidades son grave. En este articulo revisaremos algunas de las principales funciones del Zinc y los síntomas que acompañan cuando existe un deficit de este Mineral:

FUNCIONES DEL ZINC

  1. Disminuye la inflamación
  2. Suprime el crecimiento de tejido anormal
  3. Ayuda al Balance del PH 
  4. Mantiene el Equilibrio Neurológico
  5. Potencia la función Inmunológica
  6. Inhibe la angiogenesis
  7. Estimula la Apoptosis celular
  8. Apoya la producción de progesterona, Hormona esencial para mantener el balance de los estrógenos
  9. Ayuda al buen funcionamiento del Gen p53, el cual es un gen protector de la célula
  10.  Al ayudar a los mecanismo anteriores reduce el riesgo de sufrir algún tipo de cáncer

Observando todos estos beneficios existen algunas síntomas que nos pueden estar indicando que este existiendo algún deficit de este mineral:

  • Manchas blancas en las uñas
  • Baja energía corporal
  • Insomnio
  • Infertilidad
  • Perdida del gusto o del olfato
  • Rash Cutáneo o Eczemas
  • Perdida de la libido
  • Resfriados frecuentes
  • Perdida anormal de Cabello
  • Disminución de la inmunidad
  • Perdida de Memoria
  • Alergias e Intolerancias
  • Enlentecimiento en el proceso de Pensar

En nuestra siguiente nota estaremos hablando sobre alimentos ricos en zinc y la importancia del cobre para mantener el balance de Zinc. Si deseas aprender más sobre el Zinc y su metabolismo puedes participar en nuestro curso presencial de Inmunonutrición y Terapía Nutricional que empieza en Márzo de 2019 no te lo pierdas

FUENTES:

1. A.S Prasad, «Zinc Deficiency»  BMJ VOLUME 326 22 FEBRUARY 2003 bmj.com 

2. A. S. Prasad, “Discovery of Human Zinc Deficiency: Its Impact on Human Health and Disease”, Advances in Nutrition, vol. 4, n.o 2, p´ags. 176-190, mar. de 2013. doi: 10.3945/an.112.003210 (v